domingo, 13 de junio de 2010

Diarios del Mundial: Día 3



El tercer día del Mundial de Fútbol mostró lo bueno y lo malo del campeonato: por la mañana, selecciones mezquinas que juegan para no perder, un balón que rebota terrible y asientos vacíos. Más tarde, países que quieren, pero no tienen el talento para jugar al fútbol bonito. Y en la tarde, el primer contendor serio del Mundial, que barrió con su rival.

Los mezquinos: Argelia- Eslovenia

Sin lugar a dudas, el peor partido del Mundial.  Malo por la hora (6:30 a.m. Venezuela), malo por el nivel de fútbol y malo por lo que se presenció en la cancha. No me queda claro como los eslovenos eliminaron a unos checos superiores en todos los aspectos del juego y a una Rusia más laboriosa. Un equipo avaro, que no regala ni da nada. Además, su uniforme es espantoso.
De Argelia podría decir lo mismo.  Un equipo especialista en clasificar a mundiales para no hacer nada. Fueron ellos los que dejaron por fuera a Egipto, campeón de África. Pero no mostraron nada en la bola. Un empate hubiese sido lo justo, pero Ghazaal se dejó expulsar tontamente a 20 minutos de haber entrado y Chaouchi -el portero argelino- protagonizó el momento “Green” del día. Un remate de Koren que parecía manejable se le escapó entre las manos y decretó el triunfo esloveno. Además los pone a la cabeza de un grupo “D” con dos selecciones mejores, Inglaterra y Estados Unidos.  Igual no les veo futuro en el campeonato.
De los africanos, puedo decir que son el Inter del Mundial. ¿Cómo es eso que el 75% de sus jugadores nacieron en Francia? Hora de que la FIFA vaya echando el ojo a la política de repatriación de talento.

Vuvuzela News: En horas de la mañana, la FIFA acordó revisar la política sobre el ruidoso instrumento, del cual se han quejado televisoras y jugadores por igual. Horas después, Sepp Blatter dijo que no habría cambios, que las trompetas serían permitidas en todos los estadios. ¿Cómo la FIFA no vio venir esta problemática? En 2009, el Mundial Sub-20 y la Confederaciones se jugaron en África. En ambos torneos estuvieron presentes las vuvuzelas, aunque en menor número. Si ya sabían que se podía convertir en un dolor de cabeza ¿Por qué no las regularon desde el principio? Ahora que Juan Andrés Daza y Alex Candal -niños quejicas de la vuvuzela-, se queden callados.

Querer no es poder: Serbia-Ghana

El segundo partido del día fue mucho mejor que la primera tanda, pero igual faltó fútbol. Serbia (que jugó antes como Serbia y Montenegro y antes como Yugoslavia), llegaba a Pretoria con grandes expectativas a enfrentarse a un conjunto ghanés que adolecía de su principal pieza, Michael Essien.
En el campo se vio otra cosa. Los balcánicos esclavos de un fútbol de balonazo y unos ghaneses con mucha potencia, pero faltos de orden táctico.  Gyan y Prince Asamoah fueron lo mejor del encuentro. El delantero del Rennes  se topó dos veces con los palos y fue un incordio constante para la zaga serbia. Pero este partido también se ganó en otra “cantada”, esta vez de Kuzmanovic. A cinco para el final, el defensa fue a sacar un centro -de la manera más torpe que he visto- y la pelota le pegó en la mano. Penalti y gol y primer triunfo para un “local”.

#NiñasBabosas Update: Ayer veía que Messi, DeMichelis y Rooney eran los favoritos del club de “observadoras femeninas” del Mundial. Hoy vi poca actividad, a excepción del juego de Alemania. Extraña que las féminas venezolanas no coman la altura de Vidic o el portento físico de algún jugador africano. Pero en el último partido de la tarde, se pusieron activas: Lucas Podolski, Bastián Schweinsteiger y Marco Müller fueron los acosados – o acusados , o perseguidos.

Da Spiël: Alemania- Australia

Lo que se presenció en la tarde fue la primera de buen fútbol en todo el campeonato. Una Alemania que llegaba con la baja de Michael Ballack y la duda de un cuadro joven (el segundo más joven del Mundial, para ser excato, y el seleccionado teutón con menor edad promedio desde 1934) no ponía a los dirigidos por Joachim Löw en el cuadro de favoritos. Y entonces saltaron al terreno y comenzaron a jugar como un grande. Vistoso, pero efectivo, el fútbol alemán parece haber ganado en velocidad y tratamiento del balón. Sus víctimas: un cuadro australiano que no sufrió renovación en cuatro años (el once titular era el mismo que perdió contra Italia en octavos de 2006, a excepción de Viduka).
Me impresiona la cantidad de paralelismos que puedo sacar entre el cuadro germano y el Barcelona:  la potencia de Schwainsteiger es comparable a la de Yaya Touré -salvando las diferencias. Thomas Müller la mueve como Xavi, Podolski es  hasta más efectivo que Iniesta en la banda izquierda y Özil es su Messi. Adelante, un tipo torpe, pero efectivo, como Ibra en el Barca: Miroslav Klose marcó su gol número once en copas del mundo, a sólo cuatro de Ronaldo.
Y así, trenzando fútbol, con un Lahm que subía como Alves y un Metersacker a lá Puyol, Alemania pasó la aplanadora. El árbitro mexicano Marco Rodríguez ayudó un poco al no canta run CLARO penal del zaguero germano al iniciar la segunda parte y expulsar -muy duramente- a Cahill por una entrada por detrás. Aún así, los blancos estaban destinados a golear y a dar esperanzas a los creyentes en el buen fútbol.
Mañana es el turno de Holanda, que se mide a una Dinamarca que parece traer poco en la bola. Ese será el plato de buen fútbol del día, porque poco espero del Japón- Camerún -los nipones son muy complicados y menos aún del Italia-Paraguay, un duelo de Catenaccio contra Catenacho. Al menos, Podolski y compañía me dejó hoy un buen sabor de boca.


 

3 comentarios:

  1. Cuidado con Paraguay. Te puede sorprender.

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  2. Creo que no entiendo cómo ves tú el fútbol. Comparar a Müller con Xavi y Klose con Ibra, es como comparar peras con trasbordadores espaciales.

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  3. Es como se paran, no como juegan

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