Yo ya medio sabía porque hice trampa y leí a Axel Torres y su previa de Alemania para el mundial, en la que previó ya hace una semana una Alemania que "junta un regate de Marin con un pase al espacio de Özil y una maniobra de desmarque de Müller". Pues eso.
Y lo que pasa es que los que saben nos vienen pintando una Alemania joven y llena de fiesta, sujeta en el núcleo por los que ya saben cómo va la cosa: los Lahm, Schweinsteiger y Mertesacker que ya fueron sub-campeones de Europa, semifinalistas en 2006, etc. El problema es que la mitad del mundo no tenía idea y la otra mitad no estaba seguro si creérselo. Así que llegamos todos al partido letárgicos y aburridos por la falta de goles, falta de juego, falta de TODO y de repente llega una aplanadora prendida en fuego y nos deja a todos genuinamente confundidos. Pero no aburridos, que es el punto.
Ya preguntaba yo por Twitter antes del partido, "#ger le hace 3 a #aus 1 y nos saca por fin de este letargo de goles... no?", mitad en serio y mitad en broma. O bueno, 75% en serio y 25% en broma. Y allá van ellos y hacen 4. No sé si les conviene llamar tanto la atención, si les va a hacer bien o no, pero se me hace que sí. Siendo tan jóvenes, creo que les puede venir bien. Porque los elogios no van a ir para Klose y Podolski, que hicieron exactamente lo que saben hacer y poco más, sino para Ozil y Muller y Cacau. Ahora dime tú, viendo a Ozil jugar, ¿no se te hace que es el tipo de jugador al que le pone contento llamar un poco la atención? Desde hoy mismo lo etiquetarán como revelación del Mundial, probablemente junto a Muller, y a él probablemente le parecerá justo y necesario.
Lo que queda es ver cómo evoluciona el equipo. Ozil y Cacau tienen que cuidarse de la otra amarilla después de que el árbitro les sacara, a los dos, tarjetas un poco rigurosas por simulación (la de Cacau en su propia cancha ¿?) y de resto nos tocará ver cómo aguanta la defensa frente a Serbia y Ghana, que hoy se vieron serios aunque no demostraron nada del otro mundo e igual te pueden complicar - el primero a balón parado y el segundo con potencia. Al centro del campo le hace falta medirse a un rival más fuerte, que impida más la circulación del balón. Y hay que ver, claro, si los chicuelos tienen continuidad en su juego, si mantienen nivel constante.
A este equipo lo veo bien. Me gusta la mezcla de sangre nueva y veteranos, tiene un aire a cuando Bojan estaba empezando y se emparejaba con Henry, esa especie de relación mentor-discípulo en la que el veterano verdaderamente se alegra de ver al joven triunfar. Por diversas razones siempre me ha gustado Alemania por encima de las demás selecciones, pero desde hace un tiempo que cuando los veo jugar me llena una ansiedad que me asegura que no pueden llegar lejos, que les falta una identidad más convincente que esa potencia y categoría a la que siempre se han aferrado. Ahora los veo bien, redonditos. Los veo con algo que les faltaba desde hace un tiempo: personalidad. ¿Lo mejor? Consiguieron una alegre y contagiosa. A ver si la mantienen.