viernes, 11 de junio de 2010

Diarios del Mundial: Día 1


Había puesto, diligentemente, el despertador a las 6:30 a.m. para no perderme detalle. Pero no lo logré. El haberme acostado a las 2:00 a.m. me pesó, y me perdí los primeros 20 minutos de la inauguración del Mundial de Fútbol. Cuando abrí los ojos, la televisión estaba puesta en Meridiano TV y un mapamundi de tela adornaba el Soccer City de Johannesburgo. Ahí comenzó mi travesía mundial.El acto de apertura fue modesto, pero sentido. Las naciones africanas representadas mandaron sus mejores exponentes musicales en un número que nos hizo sentir que este es el mundial “del continente” y no solo de un país. Lo sorprendente fue la aparición de R. Kelly -¿R. Kelly? ¿Él no estaba preso por pornografía infantil o algo así?-, en una canción que interpretó con el coro de Gospel de Soweto. La comentarista femenina de Meridiano insistía en que ese género lo habia hecho popular Ray Charles. Que #fail.


 Primer partido, los “Bafana Bafana” recibían a México. Las
Primer partido, los “Bafana Bafana” recibían a México. Las Vuvuzelas -esas trompetas que suenan como moscas- hicieron la primera de lo que pienso van a ser múltiples apariciones en los estadios sudafricanos.  En la previa del juego fue la primera vez que escuché el Waka Waka en todo el día. Tampoco sería la primera. De hecho, al escribir estas líneas, tengo el Waka Waka de fondo.
Me tocó presenciar el primer juego entre la computadora y el televisor. Afinando detalles para la transmisión del minuto-a-minuto de CódigoVenezuela junto a Chris Andrade. Una representante de Rescarven llamó en el minuto 12 para recordarme que tenía una cita en media hora para firmar mi póliza. Ilusa. Ningún amante del fútbol que se precie se va a perder ni un minuto del primer juego del Mundial, así juegen Guyana y Maldivas.
Al término del primer partido – un emocionante empate-, la TV y el Twitter no paraba de hablar del Mundial. Entran en el juego las #niñasbabosas (sic): un grupo de féminas que deciden ver el Mundial no por el valor futbolístico del mismo, sino por lo “bueno” que están los jugadores. Chequeo en mi timeline y veo que Rafael Márquez, el Kaiser, es el preferido del club. De Cauhtemoc Blanco oigo: “sólo le falta el cigarro y el sofá con esa panza”.
Pausa de hora y media para desplazarme de la casa al trabajo. Me visto con la chaqueta de mi equipo -de eso luego- y salgo. Es como un zumbido. La gente comenta a mi pasar que “no tienen vida”, la mayoría ataviada con una franela alusiva o una bandera en el carro. Definitivamente, acá puede pasar un aluvión y nadie se entera -si no afecta la transmisión de los juegos.
El Francia-Uruguay nos dio el primer vistazo de lo que será este Mundial: mucha pierna y pocos goles. “¡Qué partido tan aburrido!”, gritaba Eduardo Ponte -el caballito de Código. Esto es otro nivel, acá el futbol defensivo y el miedo a perder siempre va a estar presente. Entretanto, hago el ejercicio de cambiar el canal cada vez que un narrador dice una burrada. Comienzo con Anelká, cortesía de alex Candal, pero Venevisión se ve TAN MAL que desisto de la idea a la cuarta pasada, cuando el mismo hijo de “Papaíto” dice, tan seguro él, que “Anelka no es Maradona”. ¡DUH!
Las #niñasbabosas regresaron al ataque, más duras que nunca. Como les encanta un franchute. “El 8 y el 15, yummy!” decía un tweet que leí por ahí. Gourcuff y Malouda eran los targets. Por los uruguayos, Diego Forlán. “¿ Será que no han visto las novias de ese pana?, pensé”.  Puras modelos 90-60-90.
La plaza Alfredo Sadel, el Centro San Ignacio, y que-se-yo otro sitio fueron protagonistas de la primera ola de gente. No le veo chiste al cambote a las 10:00 a.m. de un viernes, quizás si un domingo o en la final, pero no un día laboral en plena mañana. Evidentemente hay mucha gente con mucho tiempo libre.
Mañana, tres partidos. El Corea-Grecia tiene toda la pinta de somnífero -y es el de las 7:00 a.m. Argentina- Nigeria e Inglaterra-Estados Unidos cierran la jornada. Ojalá no todo sea un empate.
-esas trompetas que suenan como moscas- hicieron la primera de lo que pienso van a ser múltiples apariciones en los estadios sudafricanos.  En la previa del juego fue la primera vez que escuché el Waka Waka en todo el día. Tampoco sería la primera. De hecho, al escribir estas líneas, tengo el Waka Waka de fondo.
Me tocó presenciar el primer juego entre la computadora y el televisor. Afinando detalles para la transmisión del minuto-a-minuto de CódigoVenezuela junto a Chris Andrade. Una representante de Rescarven llamó en el minuto 12 para recordarme que tenía una cita en media hora para firmar mi póliza. Ilusa. Ningún amante del fútbol que se precie se va a perder ni un minuto del primer juego del Mundial, así juegen Guyana y Maldivas.
Al término del primer partido – un emocionante empate-, la TV y el Twitter no paraba de hablar del Mundial. Entran en el juego las #niñasbabosas (sic): un grupo de féminas que deciden ver el Mundial no por el valor futbolístico del mismo, sino por lo “bueno” que están los jugadores. Chequeo en mi timeline y veo que Rafael Márquez, el Kaiser, es el preferido del club. De Cauhtemoc Blanco oigo: “sólo le falta el cigarro y el sofá con esa panza”.
Pausa de hora y media para desplazarme de la casa al trabajo. Me visto con la chaqueta de mi equipo -de eso luego- y salgo. Es como un zumbido. La gente comenta a mi pasar que “no tienen vida”, la mayoría ataviada con una franela alusiva o una bandera en el carro. Definitivamente, acá puede pasar un aluvión y nadie se entera -si no afecta la transmisión de los juegos.
El Francia-Uruguay nos dio el primer vistazo de lo que será este Mundial: mucha pierna y pocos goles. “¡Qué partido tan aburrido!”, gritaba Eduardo Ponte -el caballito de Código. Esto es otro nivel, acá el futbol defensivo y el miedo a perder siempre va a estar presente. Entretanto, hago el ejercicio de cambiar el canal cada vez que un narrador dice una burrada. Comienzo con Anelká, cortesía de alex Candal, pero Venevisión se ve TAN MAL que desisto de la idea a la cuarta pasada, cuando el mismo hijo de “Papaíto” dice, tan seguro él, que “Anelka no es Maradona”. ¡DUH!
Las #niñasbabosas regresaron al ataque, más duras que nunca. Como les encanta un franchute. “El 8 y el 15, yummy!” decía un tweet que leí por ahí. Gourcuff y Malouda eran los targets. Por los uruguayos, Diego Forlán. “¿ Será que no han visto las novias de ese pana?, pensé”.  Puras modelos 90-60-90.
La plaza Alfredo Sadel, el Centro San Ignacio, y que-se-yo otro sitio fueron protagonistas de la primera ola de gente. No le veo chiste al cambote a las 10:00 a.m. de un viernes, quizás si un domingo o en la final, pero no un día laboral en plena mañana. Evidentemente hay mucha gente con mucho tiempo libre.
Mañana, tres partidos. El Corea-Grecia tiene toda la pinta de somnífero -y es el de las 7:00 a.m. Argentina- Nigeria e Inglaterra-Estados Unidos cierran la jornada. Ojalá no todo sea un empate.

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