
Cuando Palermo le marcó
aquel gol a Perú, fue como
aquel gol de Rivaldo en el último minuto para clasificar al Barcelona contra el Valencia para ir a Champions en la última jornada del campeonato de liga. Fue igual, sólo que sin Rivaldo, sin chilena, y el rival era Perú. Algo así como que el gol lo hubiera marcado Zenden, en el último minuto, contra el Valladolid: algo así como que por ese gol Van Gaal se hubiera lanzado en picado por el césped todo loco.
Palermo agradeciendo a los dioses y Maradona desencajado surfeando con la panza no era como para emocionarse, era como para sentir penita. La verdad era como para decir "uy, qué leche que le marcamosa los peruanos, imagínate la real cagada que hubiera sido no marcarle", pero nada, ta bien. Fiesta, eeeh. Van al mundial. Luego Bolatti le marcó en Montevideo ahí un gol y mandaron a Uruguay al repechaje. De nuevo, celebración y Argentina es una y D10s y no sé qué desastre.
Hoy se estrena con Nigeria y tiene que ganar, pero nadie sabe en realidad cómo diablos va a responder Argentina. Si empata, será porque es el primer partido, si gana, será por la aplastante superioridad ofensiva; si pierde nos jodimos... o no, ésa es la cosa. Nadie cuál es el rasero. Espero responderme esa pregunta luego del partido.
Por cierto, mi pronóstico es que Argentina gana 1-0 con gol de Garcé en el minuto 93 y Maradona postulándose para felaciones una vez más. Qué sé yo. Es Argentina, viejo.
Imagen: www.futbolmundial2010.org